A la búsqueda de un Conde Orgaz SC.

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F6D24F41-C0CE-4FD3-8366-A82AB1BC46A3El título del post, “A la búsqueda de un Conde de Orgaz SC” deja bien a las claras lo que significa este hermoso billete para mí. El billete de 500 pesetas de 21 de Octubre de 1940 es, sin duda, uno de mis billetes fetiche. La viñeta representando la escena principal de la pintura de El Greco “El entierro del conde de Orgaz” (sita en la iglesia de Santo Tomé  en Toledo) es sublime. De igual modo, la calcografía de la escena citada es espectacular proporcionando  a este billete unas características ondulaciones en la mitad derecha del anverso. Por último, la combinación de colores es magnifica en ambas caras del billete.

El Banco de España, tras su último encargo (emisión de enero de 1940) a la firma italiana, Calcografia  & Cartevalori, ordenó la impresión de este billete a la Fábrica Nacional de  Moneda y Timbre el 21 de octubre de 1940. Su producción planteó muchas dificultades debido a la carestía existente en la posguerra. El diseño se aprobó el 28 de diciembre de ese  mismo año aunque su circulación se pospuso hasta febrero de 1947.

Tuvo una tirada de 3.050.000 ejemplares y sus dimensiones  fueron de 149 x 95 mm. Se encargó la realización del grabado a los hermanos Sánchez Toda: José Luis y Alfonso. En su reverso se aprecia  una espectacular vista de la cubierta de la Catedral de Toledo y un escudo de España inspirado en los existentes en el monasterio de San Juan de los Reyes (Toledo). Aunque en un principio se preveía que este billete llevara marca al agua, problemas técnicos, obligaron a Alfonso Sánchez Toda a grabar las tres figuras que aparecen en la esquina superior izquierda. De esta ingeniosa manera eliminó el espacio en blanco originalmente previsto para la marca de agua. Este magnífico billete se retiró de la circulación el 17 de diciembre de 1971.

Actualmente, a pesar de la escasa tirada de la emisión, se trata de un billete habitual en las subastas españolas en grados de conservación medios/ bajos. En calidades superiores como EBC+ es relativamente escaso y su precio se eleva considerablemente. En cambio encontrar y adquirir un “Orgaz” Sin Circular se ha convertido, hoy en día, en una ardua y difícil tarea para todo aquél coleccionista que se aventure en la búsqueda de este maravilloso billete (yo soy uno de ellos). Como muestra,  indicar que durante los últimos 4 años sólo la casa sevillana Pliego  subastó un “Orgaz” no circulado. Difícil, y, sin embargo, ilusionante reto.

iliberis67
iliberis67
Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Barcelona. Amante de los viajes y de la montaña; incondicional del Granada Club de Fútbol y por supuesto apasionado coleccionista de billetes de banco.

3 Comments

  1. Ordesa dice:

    Opino que efectivamente la belleza o preferencia por un billete se fundamenta en diversos factores como argumenta iliberis67. Sin embargo la calidad del papel y las excelencias técnicas que éste pueda tener también contribuyen decisivamente en ello. Un saludo para todos. Un placer leer a Ramón Cobo. He disfrutado mucho con sus artículos publicados en Numismático Digital.

  2. RCobo dice:

    Desde luego no es de mis billetes favoritos pues los colores de los fondos me parecen algo desvaídos y que se hacen protagonistas del conjunto por ese color rosa dominante cuando deben ser solo un elemento de seguridad, pero lo mas criticable, en mi opinión, es la calidad del papel, a pesar de ser inglés y de la casa de Samuel Jones,
    Por supuesto, desconozco las razones que condujeron a la adquisición del papel pero me imagino que dado la falta de divisas fue lo que condicionó su compra y es su baja calidad la que no permitió realizar la marca al agua.
    Una consecuencia de la calidad del papel es que se produjeron abundantes falsificaciones con un papel que al tacto se diferencia muy poco del auténtico .
    En el mercado notafílico hay gran número de falsos, que se comercializan como tales , lo que me lleva a pensar que son falsificaciones modernas, es decir, que son “falsos, falsos de época”, lo mismo que ocurre con las falsificaciones del 100 pta. de Colón, con la impronta de falso, que habitualmente son falsificaciones modernas.

    • iliberis67 dice:

      Personalmente, al menos a mí me ocurre, el gusto por un billete es instantáneo. En un momento dado lo ves y te cautiva. Es cuestión de segundos. Una impresión similar a la que se experimenta observando una obra de arte ( ¿ es arte un billete?). Es difícil explicarlo con palabras. ¿Por qué nos encanta una canción que no entendemos en inglés? Yo lo resumiría en una palabra: Arte. Aunque evidentemente, como dice el tópico, “para gustos colores”. El gusto por un billete u otro es muy personal y cada cual, obviamente , tendrá su selección. Por otra parte a todos nos influyen y condicionan muchas circunstancias de tipo emotivo, histórico, crematístico, social etc. El billete de 1000 pesetas de 1971 ( José de Echegaray), posiblemente no deje de ser un billete más dentro del billetario español. Sin embargo está muy vinculado a mi infancia. Supongo que ese aspecto emotivo lo convierte para mí en un billete de culto. Estimado amigo tus extensos conocimientos en la materia, posiblemente, influyan proporcionándote una perspectiva diferente y más cualificada que la de otros coleccionistas. Agradezco tu sincera e ilustrativa opinión aportando una interesante información sobre éste, para mí, bonito billete.

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